sábado, 21 de junio de 2008




Junio, 2008



JUSTICIA PARA VICTOR JARA







Hay un dedo en la sombra…buscando, buscándote



Como cuando cantabas “tugar, tugar”, esa mano te hayo,



Esa mano traidora con discurso patrio,



La que respondía inmediata al bando de turno.





Sabía que estabas allí, se lo dijo a los suyos:



“tugar, tugar salir a buscar”





En las escalas quieto,



Volando sobre ellas



De pronto tu pelo, un ruido, un vidrio



Los bellos cabellos llegan al suelo…





Las ropas, mil ropas, ¡tome compa!, ¡rápido!, ¡ahora!





Cartón y carbón, la humildad tu destino,



Siempre la humildad.



Ni plumas, ni estilógrafos,



Un pedazo de papel, un réquiem, pero que réquiem.





Las palabras consagradas a tu pueblo,



Tus últimas palabras recogidas



Del dolor y de la urgencia.





La preocupación por aquel proceso



En el que fuiste protagonista



Y que se desangraba gota a gota frente a tus ojos



A…tu hermosa sonrisa.





De pronto te toman uno, dos, diez, todos



Eras de su misma clase



Pero a ellos le dijeron que eras el enemigo,



El icono, el símbolo del pueblo.





En tu libertad eras la celda de ellos



Y ellos trastocaron la realidad y se volvieron jaula.





¿Quién dio la orden?



¿Quién decidió extinguir la luz de tus ojos?



¿La semilla de tu canto?



¿Quién hizo apagar el sonido de todos los instrumentos,



En ese día de terrible primavera?









Los que lo hicieron



Hoy se esconden en sus mantos de poder



Pobres seres, sicarios del mal.





Deben vivir aterrados,



Deben sufrir pesadillas cuando ven que hoy somos miles



Los que te traemos de vuelta



En cada esquina, calle o concentración.





Quieren ocultar la infamia



Que legaron desde siglos



Pero el color de asesinos



No borraran de su cara





Ya fueron miles y miles



Los que entregaron su sangre



Y en caudales generosos



Multiplicaron los panes.





Víctor:





Mi guitarra que sabe de lluvias y de grietas



Se levanta cada día en tu defensa



Sus cuerdas se templan y se convierten



En la celda momentánea de la justicia…



La justicia que como siempre tarda en venir



Pero que para los cobardes es su imán…





Los encontraremos y condenaremos en lo terrenal



Pues en lo humano ya están condenados



Condenados a seguir para siempre:



Escuchándote.





Hasta lograr justicia…Siempre!!









Nino Vásquez G.